¿Durante cuántos años más nuestros educadores seguirán sermoneándonos sobre los males de azotar a los niños hasta que traigan a casa buenas notas? Año tras año escuchamos a estos tipos decirnos que no es la nota lo que cuenta sino el desarrollo de la personalidad del niño. Después del sermón vuelven a todas las mejores escuelas y rechazan a nuestros niños porque tienen promedios de C.

- Russell Baker