En las discusiones, la verdad siempre se pierde.
El simple recuerdo de la ira enciende la ira.
La prosperidad hace amigos, la adversidad los prueba.
El dolor obliga incluso a los inocentes a mentir.
Estás en una situación lamentable si tienes que ocultar lo que deseas contar.
Los ojos no son los responsables cuando la mente es la que ve.