La historia es el producto más peligroso que la química de la mente ha creado. Sus propiedades son bien conocidas. Produce sueños y embriaguez. Llena a las personas de falsos recuerdos, exagera sus reacciones, exacerba viejos agravios, las atormenta en su reposo y fomenta ya sea un delirio de grandeza o un delirio de persecución. Vuelve a naciones enteras amargadas, arrogantes, insufribles y vanidosas. - Paul Valery