Pienso en los árboles y en la sencillez con la que se dejan ir, con la que dejan caer las riquezas de una temporada, cómo sin pena (al parecer) pueden soltarse y ahondar en sus raíces en busca de renovación y sueño... Imita a los árboles. Aprende a perder para recuperarte, y recuerda que nada permanece igual por mucho tiempo, ni siquiera el dolor, el dolor psíquico. Relájate. Deja que todo pase. Déjalo ir.
- May Sarton