Mi propia voluntad y mis deseos estaban ahora muy quebrantados, y mi corazón se volvía con mucho fervor hacia el Señor, a quien solo esperaba en busca de ayuda en los peligros que me esperaban.
- John WoolmanMi propia voluntad y mis deseos estaban ahora muy quebrantados, y mi corazón se volvía con mucho fervor hacia el Señor, a quien solo esperaba en busca de ayuda en los peligros que me esperaban.
- John Woolman