El mundo no es dialéctico: está aferrado a los extremos, no al equilibrio; a un antagonismo radical, no a la reconciliación ni a la síntesis. Este es también el principio del mal.
- Jean BaudrillardEl mundo no es dialéctico: está aferrado a los extremos, no al equilibrio; a un antagonismo radical, no a la reconciliación ni a la síntesis. Este es también el principio del mal.
- Jean Baudrillard