Nuestras vivencias, fijadas en aforismos, se endurecen en fríos epigramas. La sangre de nuestro corazón, mientras la escribimos, se convierte en mera tinta opaca.
- F. H. BradleyNuestras vivencias, fijadas en aforismos, se endurecen en fríos epigramas. La sangre de nuestro corazón, mientras la escribimos, se convierte en mera tinta opaca.
- F. H. Bradley