La actitud cristiana tradicional hacia la personalidad humana era que la naturaleza humana era esencialmente buena y que se formaba y modificaba mediante presiones y entrenamiento sociales.
- Carroll QuigleyLa actitud cristiana tradicional hacia la personalidad humana era que la naturaleza humana era esencialmente buena y que se formaba y modificaba mediante presiones y entrenamiento sociales.
- Carroll Quigley