Cuando leemos, otra persona piensa por nosotros: simplemente repetimos su proceso mental. Al aprender a escribir, el alumno repasa con su pluma lo que el maestro ha esbozado con lápiz; al leer, la mayor parte del trabajo de pensamiento ya está hecho. Por eso nos alivia tomar un libro después de estar ocupados con nuestros propios pensamientos. Y al leer, la mente es, de hecho, solo el campo de juego de los pensamientos de otros. Así, si alguien pasa casi todo el día leyendo y, para relajarse, dedica los intervalos a algún pasatiempo irreflexivo, pierde gradualmente la capacidad de pensar; igual que quien siempre monta a caballo, al final olvida cómo caminar. Este es el caso de muchas personas eruditas: han leído hasta quedar ingenuas. - Arthur Schopenhauer
Cards Son las sutilezas las que marcan la diferencia. El destino nos da la mano y nosotros jugamos las cartas. - Arthur Schopenhauer
Death Cada despedida es un anticipo de la muerte, cada reencuentro un indicio de la resurrección. - Arthur Schopenhauer
People Renunciamos a tres cuartas partes de nosotros mismos para ser como los demás. - Arthur Schopenhauer
Work En la acción, un gran corazón es la cualidad principal. En el trabajo, una gran mente. - Arthur Schopenhauer