¿Qué haces primero cuando aprendes a nadar? Cometes errores, ¿no? ¿Y qué pasa? Cometes otros errores, y cuando has cometido todos los errores posibles sin ahogarte —y algunos de ellos muchas veces—, ¿qué descubres? ¿Que sabes nadar? Bueno, ¡la vida es igual que aprender a nadar! No tengas miedo de equivocarte, porque no hay otra manera de aprender a vivir.

- Alfred Adler