No pienses en por qué preguntas, simplemente no dejes de preguntar. No te preocupes por lo que no puedes responder ni intentes explicar lo que no puedes saber. La curiosidad es su propia razón. ¿No te maravillas al contemplar los misterios de la eternidad, de la vida, de la maravillosa estructura que subyace a la realidad? Y este es el milagro de la mente humana: usar sus construcciones, conceptos y fórmulas como herramientas para explicar lo que el hombre ve, siente y toca. Intenta comprender un poco más cada día. Ten santa curiosidad.

- Albert Einstein