Donde hay grandes riquezas, hay gran desigualdad. Por cada hombre muy rico, debe haber al menos quinientos pobres, y la opulencia de unos pocos supone la indigencia de muchos. La riqueza de los ricos provoca la indignación de los pobres, quienes a menudo, impulsados tanto por la necesidad como por la envidia, invaden sus posesiones.

- Adam Smith