¿Cómo llegué a Hollywood? En tren.
Son los dolores silenciosos que cortan las fibras del corazón.
La venganza resulta ser su propio verdugo.
Yo soy... un hongo; sobre el que de vez en cuando cae el rocío del cielo.
Puedes hablar bien si tu lengua puede transmitir el mensaje de tu corazón.
La electrónica es claramente la ganadora del día.