Este hombre, aunque parecía tan humilde y avergonzado en su aire y sus modales, y pasaba tan desapercibido, me había inspirado tal sentimiento de horror por la palidez sobrenatural de su rostro, del cual no podía apartar la vista, que me sentí ya no puedo soportarlo. - Adelbert von Chamisso
Después de un viaje próspero, pero para mí muy agotador, llegamos por fin a puerto. Inmediatamente después de aterrizar reuní mis pocos efectos; y, abriéndome paso entre la multitud, entré en la posada más cercana y humilde que primero encontré ante mis ojos. - Adelbert von Chamisso
Una persona sin sombra debe protegerse del sol, ese es el único plan seguro y racional. - Adelbert von Chamisso
Mi vanidad se sintió halagada al haber sido confundido con nuestro venerado soberano. Ordené que se preparara un banquete para la noche siguiente, bajo los árboles frente a mi casa, e invité a todo el pueblo. - Adelbert von Chamisso
Cuando hablé, fui escuchado; y no sabía cómo había adquirido tan fácilmente el arte de llamar la atención y dar el tono a la conversación. - Adelbert von Chamisso
La palabra majestad quedó descartada; pero, con el más profundo respeto y humildad, me llamaron conde. ¿Qué puedo hacer? Acepté el título y desde ese momento fui conocido como el Conde Peter. - Adelbert von Chamisso
Mi primera preocupación a la mañana siguiente fue idear algún medio para descubrir al hombre de la capa gris. - Adelbert von Chamisso
Al recobrar el sentido, me apresuré a abandonar un lugar donde esperaba que nada más me detuviera. Primero llené mis bolsillos de oro, luego me ajusté las correas de la bolsa al cuello y la escondí en mi pecho. - Adelbert von Chamisso
Los enamorados padres utilizaron todos los medios posibles para cerrar el trato; y el engaño puso fin a estos artificios habituales. - Adelbert von Chamisso