Cuatro horas de maquillaje y luego una hora para quitármelo. Es agotador. Entro, me recogen a las dos y media de la mañana, llego a las tres. Espero cuatro horas, me lo reviso, estoy lista para trabajar a las siete, trabajo todo el día durante doce horas, me lo quito durante una hora, me voy a casa y me voy a dormir, y hago lo mismo otra vez.
- Peter Sarsgaard