Pero después de unos minutos de convencerme de que realmente quería ir, diciéndome que me encantaba patinar y que mi entrenador me estaba esperando, me levantaba y me iba. ¡Y mi madre siempre se levantaba y desayunaba conmigo!
- Nancy KerriganPero después de unos minutos de convencerme de que realmente quería ir, diciéndome que me encantaba patinar y que mi entrenador me estaba esperando, me levantaba y me iba. ¡Y mi madre siempre se levantaba y desayunaba conmigo!
- Nancy Kerrigan