El gobierno mismo se funda en la gran doctrina del consentimiento de los gobernados y tiene su piedra angular en el memorable principio de que los hombres están dotados de derechos inalienables.
- Leland StanfordEl gobierno mismo se funda en la gran doctrina del consentimiento de los gobernados y tiene su piedra angular en el memorable principio de que los hombres están dotados de derechos inalienables.
- Leland Stanford