Dios, cómo odio los países nuevos: son más viejos que los viejos, más sofisticados, mucho más engreídos, sólo jóvenes en cierta vanidad pueril más senil que otra cosa.
- David Herbert LawrenceDios, cómo odio los países nuevos: son más viejos que los viejos, más sofisticados, mucho más engreídos, sólo jóvenes en cierta vanidad pueril más senil que otra cosa.
- David Herbert Lawrence