Como pueblo, como estado y como comunidad, tenemos demasiadas promesas, demasiado potencial y demasiado en juego como para ir más allá del avance. Somos demasiado fuertes de corazón, demasiado innovadores de mente y demasiado firmes en nuestras convicciones como para desviarnos de nuestras metas.
- Bill Richardson