El sacerdote es esclavo de Cristo, y Cristo mismo tomó forma de esclavo y se hizo obediente hasta la muerte. Así, el sacerdote, al servir a las necesidades humanas, vive una vida orientada hacia Dios, poseído por Dios y dando testimonio de que solo cuando las vidas son completamente poseídas por Dios, encuentran su verdadera libertad.
- Arthur Middleton