Odio a los hombres estúpidos que no saben hablarme, y odio a los hombres inteligentes que me menosprecian. No me gusta un hombre demasiado perezoso para esforzarse en destacar; pero me desagrada especialmente el que siempre busca causar efecto. Aborrezco a los hombres humildes, pero aun así me encanta percibir que reconocen la superioridad de mi sexo, mi juventud y todo eso. A un hombre que me diga que soy guapa, a menos que tenga más de setenta años, debería ser expulsado. Pero un hombre que no puede demostrarme que me considera así sin decir una palabra, es un patán.

- Anthony Trollope