Saber envejecer es la obra maestra de la sabiduría y uno de los capítulos más difíciles del gran arte de vivir. - Herman Melville
No hay nada que se pueda decir que no sea que algunos hombres quieran o se comprometan a hacerlo a cambio de un pago. - Herman Melville
La marcha de conquista a través de provincias salvajes puede ser la marcha de la Mente, pero no la marcha del Amor. - Herman Melville
¿Existe algún principio de la naturaleza que establezca que nunca conocemos la calidad de lo que tenemos hasta que lo perdemos? - Herman Melville
Apiló sobre la joroba blanca de la ballena la suma de toda la rabia y el odio general que sentía toda su raza desde Adán hacia abajo; y luego, como si su pecho hubiera sido un mortero, hizo estallar sobre ella la cáscara de su corazón caliente. - Herman Melville
La fe, como un chacal, se alimenta entre las tumbas, e incluso de estas dudas muertas recoge su esperanza más vital. - Herman Melville
Se dice que la amistad a primera vista, como el amor a primera vista, es la única verdad. - Herman Melville
Hay ciertos momentos y ocasiones extraños en este extraño y confuso asunto que llamamos vida, en los que un hombre toma todo su universo como una enorme broma. - Herman Melville
No creo tener ningún prejuicio poco caritativo contra la serpiente de cascabel, pero tampoco me gustaría ser una. - Herman Melville
No podemos vivir solo para nosotros mismos. Mil fibras nos conectan con nuestros semejantes; y entre esas fibras, como hilos de simpatía, nuestras acciones corren como causas y nos retornan como efectos. - Herman Melville
En cuanto a mí, me atormenta una sed insaciable de cosas remotas. Me encanta navegar por mares prohibidos y desembarcar en costas bárbaras. - Herman Melville
La locura humana suele ser astuta y felina. Cuando crees que ha huido, quizá se haya transformado en algo aún más sutil. - Herman Melville
Porque en situaciones extremas las almas humanas son como hombres que se están ahogando: saben muy bien que están en peligro, conocen muy bien las causas de ese peligro; sin embargo, el mar es el mar, y estos hombres que se están ahogando, se ahogan. - Herman Melville